La Amargura está en besamanos, tres días para disfrutarla.
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X- ¡No deberías de haberme hecho aquella propuesta!, ¡No deberías de haberme invitado a nada!, tienes que entender que puedes hacer mucho daño.
¿Por qué salió el Betis ayer de esa manera?, ¿por qué nos tienen a nosotros?, ¿por qué no se va Lopera?, ¿por qué me tengo yo que dejar de ilusionar con mi equipo?, ¿por qué me echan de allí poco a poco?, ¿Por qué?

Porque nadie sabía interpretar como él, en lo cómico y en lo trágico, y porque, por muchas veces que vea esa película donde corre delante de un toro vestido de flamenca con unas gafas de pasta, no pueda dejar de reirme como si fuese la primera vez que la viese, por eso, y por muchas más cosas, era mi actor favorito, y siempre lo será.
Se me ha caido un mito. Mi súper atractivo vocalista y guitarra de Status Quo se ha cortado la coleta, se ha quedado como Sansón, sin su principal gancho. De acuerdo que ya tiene muchas canas e incluso se le ve el cartón, como dice un amigo mío, pero ese aire entre chulo y macarra de argolla en una sola oreja, no como ahora, que van como las señoras, camisa blanca remangada y chalequillo negro junto con las patillas y su personal coleta, le daban un aire para mí, irresisitible. Quizás mi vena "cani" aflore ante hombres así, y se encienda la alarma de la macarra oculta que llevo dentro de mí, no lo sé, pero es que me ha roto el corazón que mi súper sexy Francis Rossi se haya cortado su personal atributo capilar. Al menos me queda su voz, que es muy como él, masculina y con personalidad.
Cuando escuché la canción, sabía que le debía una entrada. Esa canción lleva su frase lapidaria, como ella la llama. Ella no es muy de éstas cosas, es más, para ser mi hermana no tiene nada que ver conmigo, ella "pasa" de cofradías, es de números y además, nada sensible ante lo que a mí, por ejemplo, me hace llorar rios. Mi hermana Rocio es la persona más inteligente que he conocido, más guasona, la mejor poniendo motes y la compañía ideal para una buena juerga, feria o noche de "cuchipandis", como ella llama a esas noches que acabas a altas horas con gente de lo más dispar incluido el camarero del bar último en el que has estado, con el trapito y la cuerda con el abridor colgando del cinturón y todo. Mi hermana es generosa, auténtica y con carácter, muy cabezota y sobre todo, fiel a ella misma, independiente y valiente. Yo estoy muy orgullosa de ella, y presumo de tener una hermana tan preparada y tan particular, tanto lo es que le habría encantado salir de beduina alguna vez en su vida en la cabalgata de Reyes o aún mejor, de Darth Vader, que le gusta Camarón de la Isla hasta hacerla llorar y dormir todo lo que le permitan sus apéndices, que son mis dos sobrinas y su trabajo. De las que hay que echarse a temblar cuando alguien le reta una porfía, y bética como no podría ser de otra manera. En esta foto se aprecia quién de los cuatro podría ser mi hermana...
Quiero escribir y no puedo, es tan dura su falta que mis dedos están bloqueados por su ausencia. Unos dedos que cuando estaba, los hacía mover a su antojo. Nunca pensé que la necesitaría tanto, ni que me atormentara el no saber dónde buscarla, a quién preguntar, dónde encontrarla. Serrat la definió, aquella vez que andaría de vacaciones, y que habían pasado de él, como las musas. Sabina me parece un privilegiado por tener la despensa llena, porque sólo a alguien con la suficiente, es capaz de preguntar y su contrario, que tampoco anda falto aunque en otra vertiente, capaz de responderle así. Estoy hablando de algo que da título a uno de los discos más escasos de Pata Negra, escasos porque faltaba el corazón del grupo. Quizás me sobre, por ello, la segunda palabra.Lo bueno de los años es que curan heridas… lo malo de los besos es que crean adicción
Joaquín Sabina